
Los cuatro primeros meses del año dejan una perspectiva muy desigual para el campo español: mientras la abundancia de precipitaciones ofrece una buena perspectiva de cosecha para algunos cultivos, el paso encadenado de graves fenómenos meteorológicos eleva las indemnizaciones por la siniestralidad hasta los 255 millones de euros, un 37% más que el pasado año, cuando abril se cerró con una estimación de 186 millones de euros. Según los datos de Agroseguro. Sigue leyendo




El ejercicio 2019 ha sido, meteorológicamente hablando, muy inestable, aunque algo más benévolo en términos de indemnizaciones, que los anteriores para el seguro agrario. Estas han alcanzado los 640,74 millones de euros. Desde este punto de vista, los tres últimos ejercicios se encuentran entre los cuatro más severos de la historia del seguro agrario, solo por detrás de 2012, que fue el que registró el mayor volumen de siniestralidad, explica 







