
El 14 de marzo de 2020 se decretó en España el Estado de Alarma por la Covid-19. Como consecuencia de ello la población vivió un confinamiento de casi tres meses al que sucedieron otras medidas limitadoras de la movilidad. Esta situación obligó a Mapfre, como a muchas otras compañías, a modificar de forma muy rápida sus protocolos para mantener la atención al cliente en los servicios urgentes, incluso en aquellas situaciones más complicadas. Al mismo tiempo que se tomaban las medidas necesarias para evitar los contagios. Sigue leyendo













