
Los elementos que afectan a la reputación se han multiplicado durante la última década y continúan aumentando y cambiando a gran velocidad. Desde ataques cibernéticos y “customer abuse” hasta actos terroristas. Los factores de riesgo reputacional que afectan a la imagen y la resiliencia de una marca están creciendo. Las partes interesadas ejercen presión sobre los departamentos ejecutivos y de gestión de riesgos de las empresas para que protejan sus negocios ante acontecimientos adversos a la reputación y diseñen adecuadamente la estrategia para tal fin. Sigue leyendo













