
El estilo de vida de los expatriados sigue siendo atractivo a pesar de la pandemia. Sin embargo, la ausencia de una red de apoyo cercana y el esfuerzo por asimilar nuevas costumbres y normas sociales suponen una carga emocional adicional a la que conviene dar respuestas desde el ámbito de la empresa. De hecho, 8 de cada 10 expatriados afirman sufrir estrés, nueve puntos más que los empleados que desarrollan su actividad laboral en su país de origen (74%). Esta es una de las principales conclusiones del estudio ‘Cigna 360 Well-being Survey’, realizado por la aseguradora de salud Cigna, que ha dedicado un bloque de su informe a analizar la salud integral de las plantillas que residen en el extranjero. Sigue leyendo













