
Ya están aquí. Tras meses de lluvias, nieves y borrascas alternas. Tras semanas de trabajo sin tregua. Las ansiadas vacaciones de Semana Santa llaman a la puerta. Los más afortunados hace días que las disfrutan. Los más trabajadores están rozándolas. Los planes para estos días son infinitos: tradiciones, procesiones, torrijas, cine, fiestas, playa, montaña o gozar del dolce far niente y la calma de las urbes medio llenas. Todo vale para disfrutar del descanso. Si además nos acompaña una buena lectura, el placer está servido. Y garantizado. Sigue leyendo












