
El sector asegurador se puede considerar como uno de los menos afectados por la crisis derivada del coronavirus, debido al aumento de contratación de pólizas, especialmente de salud, y el descenso de siniestralidad de algunos ramos como el de autos, a pesar de la reducción de primas solicitadas por aquellos asegurados que no han podido circular con su vehículo, durante el confinamiento. Sigue leyendo













