
Con la llegada del verano, muchas personas padecen agotamiento físico, hinchazón en las extremidades, falta de apetito o escasez de sueño. El calor puede afectar negativamente a la salud, sobre todo, de las personas mayores, con obesidad, embarazadas y niños. Colectivos especialmente vulnerables ante la subida de los termómetros, señala Sanitas. Sigue leyendo






