
La intensa competencia entre las entidades financieras ha convertido los incentivos comerciales en una de las principales armas para captar nuevos clientes. Bonificaciones en efectivo, televisores, vales de compra o cuentas remuneradas forman parte de las promociones que ofrecen los bancos para atraer ahorradores y nóminas. Sin embargo, detrás de estos reclamos existen condiciones que pueden reducir significativamente el beneficio real para el usuario. Sigue leyendo













