
Los árboles y la vegetación constituyen un papel prioritario en la conservación de la salud del planeta, en la lucha contra el cambio climático y en la protección de la biodiversidad. Esto trae consigo un efecto beneficioso sobre la salud de las personas porque mejoran la calidad del aire y ofrecen entornos naturales que pueden beneficiar la salud física y mental según avalan diferentes estudios científicos, recuerda Sanitas. Sigue leyendo












