
La planificación se ha convertido en un instrumento vital para garantizar el nivel de vida de las personas en este estado de bienestar que está evolucionando profundamente a raíz de los cambios demográficos, sociales y económicos. Es evidente que las personas se encontrarán con la necesidad de recibir ayuda a la hora de planificar estas vidas alteradas y centenarias. “La planificación no es una alternativa, es nuestro quehacer”, advierten desde JubilaME. Sigue leyendo













